He pensado que hace tiempo que no produzco nada textil-textil. Voy a utilizar esta lana para mi nuevo proyecto “100 balidos en el ciberdesierto“. A ver hasta dónde llego, a razón de un balido por día.
Balido I.
Con la emoción, no he explicado, que realmente era un tremendo saco de lana. Debía pasar de los 17 kgr. según me conto el “bereber”. Dentro hay lana de más de 8 ovejas (de Zamora).
De momento la estoy lavando. Me harán falta un parde días más. No entraré en detalles, pero al final han resultado ser unas ovejas más pulcras de lo que esperaba. Sigo teniendo sólo una mascota.
Las primeras coladas las estoy haciendo en un lonja, fuera de casa. Es un lugar llamado “El Áncora de Abetxuko”. Buen nombre para el barco que tendrá que atravesar el desierto.
Si alguna vez habéis pensado que hay algo Zen en tejer… ¡no os hacéis una idea de lo que es el lavar lana virgen! Me siento como Daniel Larusso (El alumno de la película “Karate Kid”… que por cierto…¿sabíais que está basada en el cuento “A veces el corazón de la tortuga“, escrito por Kenzaburo Oe?)





11 Julio 2009 a las 2:29 am
¡¡¡¡17 kilos!!!!! ….cuanto será de ….cosa sucia,, digo,, es lo más natural, algo debe mermar ya limpio,,, sólo para hacer cuentas,,,podras vestir una tribu mediana :D …. y dos camellos.. saludinesss …Ale
11 Julio 2009 a las 6:23 pm
Qué Baaaahrbaridad ! (lo, siento no lo he podido evitar:)) Me alegro de que la lana no estuviera muy sucia y de que estés disfrutando lavándola, a ver como termina este súper proyecto. Yo hoy he visitado a mis primeras donantes, que viven cerca del establo del caballo de mi padre (me toca a mi darle de comer estos días) y estaban balando como locas, no sé que els pasaría, igual es que te han oido tus balidos y han querido unir sus voces :)